domingo, 23 de noviembre de 2014

EL CANDIDATO POLÍTICO IDEAL

El sueño para cualquier pueblo, es poder contar con un candidato político ideal  que promueva un gobierno solidario, progresista e incluyente. Álvaro Matud, experto asesor de candidatos afirma que “detrás de los grandes candidatos, hay grandes equipos". Lo acaba de demostrar la selección Colombia, al contar con un líder con experiencia, creíble, honesto y confiable, pero sobre todo rodeado de un equipo de personas unidas, trabajadoras que con gran esfuerzo y dedicación lograron que miles de personas creyeran que si se puede lograr cambios y logros contundentes cuando se trabaja con honestidad, humildad y transparencia. 

Qué bueno sería que el candidato político ideal y su equipo de trabajo que aspiran a ocupar altos cargos públicos de elección popular cuente con el liderazgo y las virtudes que hicieron grande e inmortal lo alcanzado por el equipo colombiano. Son muchos los políticos que se han distanciado de sus electores porque actúan contrario a lo que prometen. Mientras el salario mínimo de la clase trabajadora sube en pesos, el de los gobernantes sube en millones. Mientras millones de trabajadores llevan años sin conseguir una vivienda, algunos políticos en poco tiempo viven en mansiones. Actualmente muchos políticos empiezan a ser una clase aparte y eso provoca distanciamiento con sus electores, antes andaban a pie y saludaban a todo el mundo, pero una vez en el poder conducen camionetas de alta gama con vidrios oscuros para no ser vistos y no saludar. Su falta de ética, hace que lleguen tarde o no acudan a sus oficinas, sin importar la espera de las personas que requieren su atención.


El candidato político ideal. Debe ser honesto, tener compromisos con la verdad, ser sensible a la justicia y su estandarte es promover la libertad. Debe ser conciliador, respetuoso, amable, sincero, tener sentido de justicia y control emocional. Además debe tener confianza en sí mismo, comunicación afectiva, opiniones unificadas, debe tener facilidad para acercarse a los demás. El candidato político ideal transforma los pensamientos viejos en nuevos y nunca permite que lo manipulen. El candidato político ideal debe condenar y combatir públicamente a los actos que promuevan la violencia, la injusticia y barbarie en contra de su pueblo. Para Max Weber, filósofo alemán  “El político debe tener amor apasionado por su causa, ética en su responsabilidad y mesura en sus actuaciones”. Francesc Margall, escritor español escribió: “Las convicciones políticas son como la virginidad: una vez perdidas, no vuelven a recobrarse”. 

Finalmente, es un llamado para aquellos candidatos políticos que aspiran a cargos de elección popular para que se auto-evalúen y no sigan cometiendo los mismos errores de sus antecesores y conformen equipos de trabajo con personas expertas, creíbles y honestas que facilite el cumplimento de sus planes de gobierno prometidos en campaña.

lunes, 18 de julio de 2011

Ante las próximas contiendas políticas, aparecen muchos aspirantes que quieren ocupar las diferentes corporaciones para gobernar los destinos de la región. He aquí el perfil ideal que el pueblo debe tener en cuenta a la hora de elegir su candidato. El (la) aspirante debe ser reconocido (a) por la comunidad por sus antecedentes sociales a favor de esta, debe ser una persona honesta, respetable, estudiosa y con una situación laboral definida. Debe ser idónea en su actuar, conocedora de las problemáticas sociales y ser proponente para la solución de las mismas. Debe ser inteligente, mostrar una madurez, una seguridad en sus discursos como conocedor del contexto. El (la) aspirante debe tener como prioridad un plan de gobierno incluyente, equitativo que promueva la ética, la salud, la educación y el empleo digno como factores primordiales para el progreso y prosperidad del pueblo.

El (la) candidato (a) debe ser serio, responsable y ético, nunca ofrece dinero o dádivas a cambio de votos. No necesita padrinos para demostrar que a través de sus propuestas puede lograr la transformación y mejoramiento social de toda la comunidad. Es intuitivo, no compra conciencias, es rico en ideas y propuestas capaces de solucionar las problemáticas sociales en contexto. Generalmente no ostenta, ni posee riquezas materiales, es sencillo, práctico y dinámico. Es altamente expresivo (a), espiritual, crítico de la corrupción y la injusticia social.

El (la) candidato (a) ideal, debe ser una persona capaz de realizar, gestionar y ejecutar proyectos que permitan la solución de problemas entre ellos la violencia, la falta de convivencia e intolerancia social. Es una persona sencilla, honesta, respetuosa y con un talento natural para permitir la participación de todos y de todas en la solución de conflictos.

El (la) candidato (a) ideal, es una persona critica de los procesos que conllevan a la concentración de riquezas y la malversación de los dineros del pueblo por unos pocos que solo buscan en los procesos políticos lucro personal. Es una persona con capacidades para exigir la atención del gobierno local, departamental y nacional para que se haga una verdadera y notoria inversión social que permita mejorar el nivel de vida de todos los ciudadanos.

No obstante, una vez conocido el perfil del candidato ideal, el pueblo también debe responder con ética y no pedir dinero o dádivas a cambio de su ejercicio electoral. Es así como se elegirán en las diferentes corporaciones hombres buenos y mujeres ideales que dirán no a la corrupción y concentración de riquezas, logrando en un futuro cercano la transformación y justicia social que el pueblo a gritos reclama.